wing chun

chi sao

Reglamento para la competición de Chi Sao (MM Wing Chun)


No hay comentarios

Esta competición de chi sao debe realizarse siempre con un control de las técnicas que deberán ser tan solo marcadas, nunca con la intención de provocar daño en el adversario.

El asalto será continuo, no deteniéndose a cada técnica conectada, a excepción de salidas del tatami o de derribos momentos en los que se volverá a la posición de inicio.

-Técnicas permitidas y puntuación por golpe:

  • Golpes con el puño en el cuerpo: 1 punto.
  • Golpes con la mano abierta en la cara: 1 punto.
  • Golpes de codo en el cuerpo: 1 punto.
  • Golpe de codo marcado (SIN TOCAR): 1 punto (si el juez lo percibe claramente).
  • Golpe con la cabeza (SIN TOCAR): 1 punto (si el juez lo percibe claramente).
  • Patadas al muslo (anterior o posterior) desde distancia de patada y no de puño: 1 punto. No puntuará si para realizar la técnica el participante retrocede o coge distancia expresamente para patear.
  • Derribos controlados: 1 punto.
  • Sacar al adversario de la zona del asalto (ambos pies): 1 punto.
  • Palancas de brazo marcadas (SIN EJECUCIÓN REAL): 1 punto.
  • Tirones y empujones controlados: no puntúa.
  • Barridos controlados: no puntúa.
  • Agarrar momentáneamente al adversario para controlarlo (en el torso o brazos): no puntúa.

-Aspectos referentes a la puntuación:

  • Cada golpe contará como un punto.
  • Para que el golpe cuente como válido deberá realizarse a una distancia correcta (en el caso del puño o la pierna para puntuar el miembro no puede estar totalmente estirado en el momento del impacto).
  • Para que el golpe cuente como válido no podrá realizarse mediante una pérdida de contacto con el brazo del adversario. *Ver excepción abajo.
  • En el momento del golpe el atacante debe tener los brazos del adversario controlados (con uno o dos de sus brazos) o que el adversario con uno o sus dos brazos haya perdido el contacto. *Ver excepción abajo.

*Excepción: si se consigue un control de la línea de forma que el adversario quede lateralizado respecto a nosotros podemos golpear sin control del brazo más alejado.

  • El ganador será aquel que haya realizado un mayor número de puntos, con una diferencia de más del 10% respecto al adversario, en caso de que la diferencia sea menor se considerará como empate y se realizará un segundo asalto de 1 minuto de desempate. Si después del minuto de desempate sigue habiendo empate ganará aquel que haya sumado más puntos, si hay un empate absoluto, el árbitro principal y los jueces votarán a quien crean que tiene una técnica más depurada.  

-Técnicas prohibidas y penalizaciones:

  • Meter los dedos en los ojos.
  • Golpear la tráquea.
  • Golpear los genitales.
  • Golpear la rótula.
  • Realizar palancas sin control sobre el adversario.
  • Tirar o empujar repetidamente al adversario.
  • Realizar proyecciones sin control.
  • Golpear con la mano o el pie sin control y con intención de dañar.
  • Golpear con la cabeza o el codo en la cara.
  • Abrazar al adversario.
  • Coger la ropa del adversario.
  • Coger del pelo o la barba del adversario.
  • Atacar antes de que el árbitro principal de la orden o después de que marque pausa.
  • Hablar o faltar al respeto al adversario, árbitro o jueces, o mostrar en general una actitud irrespetuosa.
  • Pausar el asalto de manera injustificada.

-Aspectos referentes a la penalización:

  • Cada técnica prohibida ejecutada resta 2 puntos al participante y un aviso.
  • Al tercer aviso el participante quedará descalificado.

-Desarrollo del asalto:

  • Cada encuentro consta de un asalto de 3 minutos.
  • Protocolo de inicio: Los competidores deben saludar al equipo de arbitraje y al oponente antes y después de cada combate.
  • Los adversarios se sitúan en las marcas de inicio y a la orden de “Rodar” del árbitro principal empiezan a rodar (luk sao-poon sao).
  • Tras 5 segundos y a la orden de “Adelante” del árbitro principal los adversarios pueden empezar a lanzar sus técnicas y empieza la cuenta del cronómetro.
  • El final del asalto será marcado mediante orden de “Alto” del árbitro principal.
  • Durante el asalto se para el cronómetro cada vez que el árbitro central lo pide con la orden “Pausa” y se reanuda el asalto con el mismo procedimiento del inicio del asalto.
  • Si el practicante necesita una pausa deberá levantar la mano para solicitarla. Tras la pausa  se reanuda el asalto con el mismo procedimiento del inicio del asalto. El practicante puede utilizar la pausa para declarar que se retira del asalto y abandona.

-Vestimenta y protecciones

  • Los competidores pueden participar descalzos o con un calzado de suela fina y flexible.
  • Llevarán camiseta con manga corta y pantalón corto o largo
  • Pelo atado y recogido atrás.
  • Estarán prohibidas: uñas largas, joyas y anillos, cadenas, pendientes, collares, reloj, gafas (salvo gafas protectoras de competición),…etc. o cualquier otro objeto que podría causar lesiones durante la competición.
  • Se recomienda el uso de bucal y coquilla.
  • No se usarán guantes, guantillas, peto ni casco.

-Árbitros y jueces

  • Habrá un árbitro principal cuya función será llevar el tiempo y el ritmo del asalto, controlar las pausas y amonestar a los participantes así como controlar las infracciones pausando el asalto para ello. Deberá comprobar igualmente que los participantes cumplen con los requisitos de vestimenta. También velará por la seguridad durante el asalto. Declarará también el resultado del asalto.
  • Habrás dos jueces: uno para cada participante que se encargará de contar los puntos de cada uno de los participantes.
  • Habrá un juez de mesa: encargado de anotar y contabilizar las faltas, penalizaciones y amonestaciones. Encargado de contar los puntos finales de ambos participantes y comunicar al árbitro principal el ganador del asalto.
entrenamiento, General

Cómo conseguir un K.O. (golpear fuerte, rápido y correctamente)


No hay comentarios

El k.o., knockout, es decir la pérdida de consciencia o al menos de las facultades que permitirían a un adversario continuar luchando, se producen siempre como resultado de un traumatismo en un órgano. Bien sea por una conmoción cerebral, o por el daño recibido en una víscera (bazo, hígado), otro órgano (diafragama), articulación (rótula) o músculo (cuádriceps) para conseguir derrotar al adversario necesitamos siempre producirle tal traumatismo.

_MG_8100

Para lograr producir tal lesión en el adversario necesitamos dos cosas: golpearle con la suficiente fuerza y con la suficiente profundidad o recorrido para producir el traumatismo (en el caso del craneoencefálico que el cerebro se vea aplastado momentáneamente en el interior de la cabeza).

Veamos primero pues como lograr un golpe fuerte. La fuerza es igual a la masa por la aceleración, por lo tanto vemos que para conseguir un golpe eficaz tenemos tres maneras de conseguirlo: aumentar la masa, aumentar la aceleración o bien aumentar ambos factores.

Para aumentar la masa podemos por un lado aumentar nuestra masa corporal ganando kilos de peso, evidentemente mejor ganarlos en musculatura puesto que el músculo (sobretodo entrenado de la forma como veremos a continuación) va a permitir aumentar también nuestra velocidad, o bien por el otro implicar al máximo la masa de la que ya disponemos en nuestro golpe. Para ello, y hablando de un golpe de puño, siempre va a haber más masa involucrada cuanto más partes de nuestro cuerpo usemos. Si lanzamos el puño sólo como una extensión de codo, en vez de involucrar también a la articulación del hombro y al desplazamiento de nuestro centro de gravedad mediante un paso, la masa con la que vamos a golpear al adversario va a ser mucho menor. Por lo tanto hacer actuar todo nuestro peso detrás del golpe va a aumentar la fuerza de nuestro golpe.

Para aumentar la velocidad de nuestro golpe tenemos tres opciones: aprender a relajar la musculatura antagonista (es decir la contraria al movimiento que queremos realizar), aumentar la fuerza explosiva o potencia de los músculos que van a realizar el movimiento del golpe, o bien ambas cosas.

Gran parte del entrenamiento técnico del Wing Chun se centra en enseñarnos a estar lo más relajados posibles en el momento de realizar la técnica: cuando lanzamos el puño mantener relajado el bíceps y la musculatura del antebrazo de manera que el tríceps, el pectoral y el deltoides que son los músculos implicados en el golpe no encuentren una resistencia que vencer. Es decir, que no pase como si “aceleramos el coche con el freno de mano medio puesto”. Esto lo conseguimos mediante el entrenamiento de Siu Nim Tao, del chi sao y en general durante todo el entrenamiento (lanzamiento de puños incluido) en el que enfatizamos la tensión solamente en el momento del impacto.

El entrenamiento de la fuerza explosiva de nuestros músculos requiere practicar con pesos o resistencias externas, medias o bajas, realizando movimientos rápidos. Otra posibilidad es realizar ejercicios pliométricos (por ejemplo flexiones -inclinadas si es necesarias- explosivas que nos levanten del suelo). En este sentido el entrenamiento clásico de Wing Chun apenas cubre esta área: golpear el saco de pared dudo que tenga efectos pues nos encontramos con una resistencia fija que bloqua nuestro movimiento y lo convierte en un esfuerzo isométrico. En cambio golpear manoplas o focus, o saco pesado sí puede ayudarnos. Ciertamente solamente encontraremos resistencia al final del movimiento y diría que no puede sustituir totalmente el entrenamiento de fuerza explosiva o pliométrica de la que he hablado, pero sí puede complementarlo y en todo caso siempre sería mejor eso que trabajar solo en el aire (o trabajar puños con un peso en las manos o muñecas que bajo mi punto de vista ayuda poco o nada en ganar potencia en nuestros puños puesto que la fuerza es hacia abajo y no una resistencia contraria al movimiento como la que nos ofrece el saco o los focus). Es interesante añadir aquí que varios estudios apuntan a que se obtiene mejores resultados combinando el trabajo de fuerza máxima o pura (pesos muy elevados con ejecución lenta) con el trabajo de fuerza explosiva.

Al principio hemos dicho que para conseguir el traumatismo que provoque el k.o. necesitamos dos cosas: un golpe potente (ya hemos visto cómo lograrlo) y suficiente recorrido de este golpe en el interior del cuerpo del adversario como para provocar la sacudida. Es por eso que para conseguir el k.o. necesitamos estar a una distancia correcta del adversario (ni tan lejos como para que por muy fuerte que sea el golpe sea solamente superficial, ni tan cerca como para que la musculatura no haya podido acelerar nuestra masa): para eso necesitaremos trabajar la acción-reacción y la movilidad.

Por último mencionar que para que el golpe sea eficaz y eficiente (que toda la masa esté involucrada, que todos los músculos se aceleren en el mismo vector de movimiento, que la absorción del retroceso del impacto sea buena…) deberemos ejecutarlo correctamente desde un punto de vista técnico: también con una buena alineación de la estructura esquelética.

vídeos

Vídeo promocional MM Wing Chun 2017


No hay comentarios

Empezamos la temporada de Wing Chun del curso 2017-2018 con un nuevo vídeo de presentación de nuestra escuela, en el que se puede apreciar un poco todo el entrenamiento que realizamos en nuestra escuela de MM Wing Chun Granollers. 

Trabajo de formas, técnicas de golpeo, aplicaciones defensivas, chi sao y combate. Esperamos que os guste y os animéis a entrenar y aprender este sofisticado arte marcial. 

General

La importancia de la práctica del combate en el Wing Chun Kuen


No hay comentarios

Lo cierto es que muchos acabarían este título con un “es irrelevante”. Bajo mi punto de vista, incluir prácticas de combate en el entrenamiento de Wing Chun es muy interesante e imprescindible si queremos que lo que estamos practicando sea eficaz.

Veamos algunos de los argumentos que se dan en contra de su práctica:

El combate tipo duelo es irreal puesto que en una situación de defensa personal ésta se desarrolla de forma muy distinta a como lo hace en un ring.

Aunque no niego que sea cierto que el duelo no es del todo realista hay que admitir que el chi sao no lo es para nada y aún así es piedra angular en el Wing Chun. Por tanto que el combate no sea 100% realista no significa que no pueda ser útil.

-En la enseñanza tradicional no se entrenaba combate.

Esto no es cierto pues los practicantes de Wing Chun buscaban luchadores de otros estilos para realizar retos. El problema está en que hoy día si no se practica el combate en la clase muchos alumnos pueden pasar meses y años sin la oportunidad de practicarlo.

La práctica del chi sao y el entrenamiento de las técnicas es suficiente.

Ante un adversario que no ocupa la línea central por ejemplo el chi sao pierde gran parte de su utilidad. Y ante un adversario que va a defenderse y contraatacar, el entrenamiento programado de la técnica no es suficiente.

Por estos motivos creo que no se sostiene el argumento de que el combate no deba formar parte del entrenamiento del Wing Chun. Sus beneficios son múltiples, pues aunque un duelo no es exactamente igual que una situación real lo cierto es que en ésta podemos recibir el ataque desde una distancia larga, en un posición lateral, con el paso cambiado etc. Situaciones que se dan durante el combate. Así pues, sabiendo cuales son sus límites, incorporar su práctica nos va a resultar útil.

wing chun

Eso sí, debemos saber cómo entrenar el combate para que sea coherente con nuestro sistema. Aunque lo que sigue a continuación no es sino una propuesta personal, puede resultar interesante para muchos practicantes. Lo primero es tener en cuenta que la aproximación al combate debe ser progresiva. En mi escuela tras un mes de práctica, el primer paso consiste en responder desde una guardia estática a un ataque de cualquier tipo y aleatorio. A los tres meses incorporamos las combinaciones de dos ataques. A los cuatro o cinco meses mantenemos la espera estática y el estimulo de combinaciones de nuestro compañero pero ahora esperando sin guardia. El entrenamiento de respuesta sin guardia es importante en cuanto a la perspectiva de la defensa personal. Evidentemente ante una situación de peligro siempre debemos mantener la distancia y las manos arriba pero en ocasiones no hay aviso previo a la agresión. Aunque en estos casos responder se vuelve difícil, entrenar de esta manera mejora nuestras posibilidades de éxito. Simultáneamente, esto es a los cuatro o cinco meses, incorporamos propiamente el combate o sparring. En este caso uno de los dos practicantes va a utilizar su Wing Chun mientras que el compañero va a utilizar cualquier tipo de técnica, sea o no sea de nuestro estilo. De hecho enfatizamos el uso de la línea circular puesto que en otros estilos suele usarse tanto o más que la línea recta. Durante el sparring es interesante también que el compañero intente luchar desde una distancia mayor a la que queremos en Wing Chun y que cambie la posición respecto a nosotros de manera que nos veamos obligados a trabajar la movilidad. También es importante que no sea colaborativo con nosotros (estamos hablando de combate) pero que tampoco se exceda si es superior técnicamente de manera que podamos ir mejorando progresivamente.

En mi escuela cuando el alumno está en nivel de chum kiu modificamos un poco el primer ejercicio y añadimos un tercer tipo. El primer ejercicio se sigue trabajando igual, estando sin guardia, pero a una distancia algo menor (en la que nos alcancen avanzando un hombro) y en vez de lanzar dos ataques el compañero nos lanzará una serie de ataques continuos hasta que “resolvamos” la situación.

El ejercicio que añadimos consiste en el duelo de Wing Chun contra Wing Chun. Este es el tipo de combate que suele verse en todos los estilos, pero en nuestro caso no es prioritario pues ciertamente el objetivo del combate en el kwoon no es el combate en sí mismo sino la adquisición de aptitudes para la defensa personal. Por ello, si centráramos el combate en el duelo en el que ambos trabajan su Wing Chun dejaríamos de lado muchas técnicas que vamos a encontrarnos ante cualquier otro tipo de agresor. Sin embargo, este segundo tipo de duelo es interesante y añade una dimensión nueva, la del ego y el orgullo. Pues aquí realmente ambos practicantes se están enfrentando y contrastando sus habilidades, mientras que cuando uno hace de sparring libre para el otro esto no es así. Aprender a controlar la ira o bien al revés, ser capaz de generar agresividad, son puntos claves para el buen luchador.

Por último veamos algunos consejos importantes, en cuanto a lo que no debemos hacer cuando combatimos con nuestro Wing Chun:

-Evitar iniciar el ataque cuando no estamos a una distancia adecuada, eso significa que en muchas ocasiones lucharemos al contraataque. Aunque es igual de importante no dejar pasar la oportunidad de atacar.

-Evitar entrar en el juego de la distancia larga, es decir evitar entrar y salir de nuevo automáticamente fuera de la distancia de golpeo. En Wing Chun buscamos y esperamos el momento de entrar a nuestra distancia, de la cual no queremos volver a salir. Aunque es igual de importante reconocer el momento en el que necesitamos hacerlo para recuperar una correcta posición.

-Mantenerse relajados, vigilar la tensión excesiva del cuerpo debida a presión emocional. No pensar en lo que vamos a hacer sino responder a las oportunidades que se presentan.

El combate, sea marcando el golpe, a contacto suave, medio o pleno tiene importantes beneficios para la mejora de nuestro Wing Chun. Espero en este artículo haber despejado dudas que algunos practicantes puedan tener al respecto y haber indicado un posible camino para incorporar una practica eficaz del combate.

[give_form id=”470″]

filosofía

Sifu, or the invisible commitment


No hay comentarios

The term sifu, which is traditionally referred to as the teacher or kungfu teacher, can be roughly translated as “father of practice”. Likewise, all the terminology used to refer to the classmates, students, teacher of the teacher himself, derives from that used to designate the members of the family. As we have already seen, Confucianism articulates the social environment in which Wing Chun is learned and practiced, and for Confucianism, the family is the nucleus and model from which all other social relations are built in traditional Chinese society .

These relations, according to Confucianism, revolve around the orders of hierarchy and the duty of obedience to your superior. Although it is true that Confucius defended that for obedience to be forced the superior should act correctly. As he expressed: “fu fu, zi zi”, that is to say when the father acts as father, the son acts as a son. But the truth is that in practice these relationships often do not work as much as a consequence of the superior’s doing well (whether father, politician, boss, martial arts teacher) or social pressure that allows even despotic positions from the upper step towards The lower one without it being able to do anything to remedy the situation.

My affinity for daoism and my rejection of much of Confucian ideology is clear. That is why my way of understanding someone’s sifu role may be something different. In fact when I started teaching I had serious doubts about promoting or encouraging my students to call me sifu. However, one day I realized that the moment someone sincerely considers your sifu to create a bond, an invisible commitment. I dare to think that in the great majority of cases the instructors understand that the link has been created from the student to the teacher: he must take it as a reference, respect him and even obey him. I do not insinuate that I do not claim respect for myself from my students, but as the claim to any other person with whom I relate. What happens is that in my view the duty, the obligation, the bond, is created from me to my student. When someone calls me sifu, and although he is not conscious, in my interior I sign a contract with myself. That person, who pays his fee every month, is waiting for me not only to do my work with total dedication, with absolute dedication to his improvement as a martial artist, but also as a transmitter of a wealth that goes beyond physical technique. I live the Wing Chun 24 hours a day, for me (although it sounds like topic) Wing Chun is not only practiced, it ends up living. Progress in the system as you progress as an individual, as a person. And when someone refers to me as sifu is obliging me, since I freely agree to be considered as such, to be your guide and companion in that process, last the time that lasts. My position before him is not superior, on the contrary, in our relationship he is the first.

As the Daodejing says: the wise man is placed last, and the same we can say of the good sifu.

[give_form id=”467″]

sifu ip man

 

filosofía

Sifu, o el compromiso invisible.


No hay comentarios

El término sifu, con el que se designa tradicionalmente al profesor o maestro de kungfu, puede traducirse aproximadamente como “padre de práctica”. Igualmente toda la terminología utilizada para referirse a los compañeros, alumnos, maestro del propio maestro, deriva de aquella utiliza para designar a los miembros de la familia. Y es que como ya vimos, el confucionismo articula el entorno social en que se aprende y practica el Wing Chun y para el confucianismo la familia es el núcleo y modelo a partir del cual se construye todo el resto de relaciones sociales en la sociedad china tradicional.

Estas relaciones, según el confucianismo, giran en torno a los órdenes de jerarquía y al deber de obediencia a tu superior. Aunque es cierto que Confucio defendía que para que la obediencia fuera obligada el superior debía actuar correctamente. Tal como expresaba: “ fu fu, zi zi”, es decir cuando el padre hace de padre, el hijo hace de hijo. Pero lo cierto es que en la práctica en muchas ocasiones estas relaciones no funcionan tanto como consecuencia del buen hacer del superior (sea padre, político, jefe, maestro de artes marciales) sino por la presión social que permite incluso posiciones despóticas del escalón superior hacia el inferior sin que éste pueda hacer nada para remediar la situación.

Queda clara mi afinidad por el daoismo y mi rechazo de gran parte de la ideología confuciana. Es por esto que mi manera de entender el rol de ser sifu de alguien puede ser algo diferente. De hecho cuando empecé a impartir clases tuve serias dudas de promover o animar a mis alumnos a denominarme sifu. Sin embargo, un día comprendí que en el momento en que alguien te considera, sinceramente, su sifu se crea un vínculo, un compromiso invisible. Me atrevo a pensar que en la gran mayoría de casos los instructores entienden que el vínculo se ha creado del alumno hacia el maestro: deberá tomarlo como referencia, respetarle y hasta obedecerlo. No insinúo que no reclame respeto hacia mi por parte de mis alumnos, pero como la reclamo a cualquier otra persona con la que me relaciono. Lo que sucede es que bajo mi punto de vista el deber, la obligación, el vínculo, se crea de mi hacia mi alumno. Cuando alguien me llama sifu, y aunque él no sea consciente, en mi interior firmo un contrato conmigo mismo. Esa persona, que paga su cuota cada mes, está esperando de mi no solamente que haga mi trabajo con entrega total, con dedicación absoluta a su mejora como artista marcial, sino también como transmisor de una riqueza que va más allá de la técnica física. Yo vivo el Wing Chun 24 horas al día, para mi (aunque suene a tópico) el Wing Chun no solamente se practica, se acaba viviendo. Progresas en el sistema a la vez que progresas como individuo, como persona. Y cuando alguien se refiere a mi como sifu me está obligando, puesto que yo acepto libremente ser considerado como tal, a ser su guía y compañero en ese proceso, dure el tiempo que dure. Mi posición ante él no es de superioridad, al contrario, en nuestra relación él está el primero.

Tal como dice el Daodejing: el hombre sabio se coloca en último lugar, y lo mismo podemos decir del buen sifu.

[give_form id=”470″]

sifu ip man

filosofía, kuen kuit

The punch comes from the heart


No hay comentarios

One of the wing chun kuen kuit (or wing chun aphorisms) says that the fist comes from the heart (Kuen Yao Sum Faat). This statement has several readings, some more literal and others more metaphorical, but just as valid.
The fist comes from the heart because both during the practice of the form and the actual application, the fist is launched from the center of the chest, where we intuitively place the heart.
In traditional Chinese culture the heart is the seat of mind and conscious intention. So another interpretation of this aphorism is that the act of throwing the fist is more a consequence of an intention directed by the mind than an act of brute force. This interpretation lends itself to a reading that comes close to quasi-esoteric points of view that I do not share. I think that to speak of qi or hei in Cantonese, as of an invisible and mystical force that guides our movements, only distances us from martial efficacy. The Jing or relaxed force is a very real concept and it allows our strokes to be of great power, but there is nothing mysterious about it. When we say that the fist comes from the heart, from the intention, we must understand that the movement must be performed as relaxed as possible. When we say that we do not use force, we must understand that what we do not use is the strength of the muscles we do not need. Throwing a fist with a strained arm only slows us down and therefore rest power: the resistance of the biceps tension must be overcome by the triceps to stretch the arm. The relaxed force is achieved using only the muscles needed to make the desired movement.

IMG_20170704_182316
Finally, for me the fist is born from the heart because the path of the Wing Chun is after all an inner path. Beware, I do not want to deny the first and most obvious utility of Wing Chun: fighting, martial art, self-defense. But without denying this reality I want to point to a deeper one, the one that slowly but inexorably changes you. The fist comes out of the heart, and with each fist the heart is transformed, our character is molded: that with a weak mood is strengthened a little, and the one dominated by anger is appeased. The central line that we look for in the outside is also created in the interior, a center that is balance between opposites without getting to annul them, but that is able to transit between the soft and the hard when it is necessary. Each year of practice leaves a mark on our interior, like the rings of trees that denote their age, so our interior matures with practice.
The fist is born from the heart, and from the fist is born a little more noble heart.

[give_form id=”467″]

filosofía, kuen kuit

El puño viene del corazón


No hay comentarios

Uno de los wing chun kuen kuit (o aforismos del wing chun) dice que el puño viene del corazón (Kuen Yao Sum Faat). Esta afirmación tiene diversas lecturas, algunas más literales y otras más metafóricas, pero igual de válidas.

El puño viene del corazón porqué tanto durante la práctica de la forma como en la aplicación real, el puño se lanza desde el centro del pecho, donde intuitivamente situamos el corazón.

En la cultura tradicional china el corazón es la sede de la mente y de la intención consciente. Así que otra interpretación de este aforismo es que el acto de lanzar el puño es más consecuencia de una intención dirigida por la mente que no un acto de fuerza bruta. Esta interpretación se presta a una lectura que se acerca a puntos de vista cuasi esotéricos que no comparto. Creo que hablar de qi o hei en cantonés, como de una fuerza invisible y mística que guía nuestros movimientos, no hace sino que alejarnos de la eficacia marcial. El Jing o fuerza relajada es un concepto muy real y que permite que nuestros golpes sean de gran potencia, pero no tiene nada de misterioso. Cuando decimos que el puño nace del corazón, de la intención debemos entender que el movimiento debe realizarse de forma lo más relajada posible. Cuando se dice que no usamos la fuerza, hay que entender que lo que no usamos es la fuerza de los músculos que no necesitamos. Lanzar un puño con el brazo tenso no hace sino que restarnos velocidad y por tanto fuerza: la resistencia de la tensión del bíceps deberá ser vencida por el tríceps para estirar el brazo. La fuerza relajada se consigue utilizando solamente los músculos necesarios para realizar el movimiento deseado.

IMG_20170704_182316

Por último, para mí el puño nace del corazón porqué el camino del Wing Chun es al fin y al cabo un camino interior. Cuidado, no quiero con ello negar la utilidad primera y más evidente del Wing Chun: la lucha, el arte marcial, la defensa personal. Pero sin negar esta realidad quiero apuntar a otra más profunda, aquella que te va transformando lentamente, muy lentamente, pero de forma inexorable. El puño sale del corazón, y con cada puño el corazón se va transformando, nuestro carácter se va moldeando: el débil de ánimo se fortalece un poco, y aquel dominado por la ira se va apaciguando otro tanto. La línea central que buscamos en el exterior se va creando también en el interior, un centro que es equilibrio entre opuestos sin llegar a anularlos, si no que es capaz de transitar entre lo suave y lo duro cuando es necesario. Cada año de práctica deja una marca en nuestro interior, como las anillas de los árboles que denotan su edad, así nuestro interior va madurando con el tiempo de práctica.

El puño nace del corazón, y del puño nace un corazón un poco más noble.

[give_form id=”470″]