filosofía, kuen kuit

El puño viene del corazón


Tagged: , , , ,

Uno de los wing chun kuen kuit (o aforismos del wing chun) dice que el puño viene del corazón (Kuen Yao Sum Faat). Esta afirmación tiene diversas lecturas, algunas más literales y otras más metafóricas, pero igual de válidas.

El puño viene del corazón porqué tanto durante la práctica de la forma como en la aplicación real, el puño se lanza desde el centro del pecho, donde intuitivamente situamos el corazón.

En la cultura tradicional china el corazón es la sede de la mente y de la intención consciente. Así que otra interpretación de este aforismo es que el acto de lanzar el puño es más consecuencia de una intención dirigida por la mente que no un acto de fuerza bruta. Esta interpretación se presta a una lectura que se acerca a puntos de vista cuasi esotéricos que no comparto. Creo que hablar de qi o hei en cantonés, como de una fuerza invisible y mística que guía nuestros movimientos, no hace sino que alejarnos de la eficacia marcial. El Jing o fuerza relajada es un concepto muy real y que permite que nuestros golpes sean de gran potencia, pero no tiene nada de misterioso. Cuando decimos que el puño nace del corazón, de la intención debemos entender que el movimiento debe realizarse de forma lo más relajada posible. Cuando se dice que no usamos la fuerza, hay que entender que lo que no usamos es la fuerza de los músculos que no necesitamos. Lanzar un puño con el brazo tenso no hace sino que restarnos velocidad y por tanto fuerza: la resistencia de la tensión del bíceps deberá ser vencida por el tríceps para estirar el brazo. La fuerza relajada se consigue utilizando solamente los músculos necesarios para realizar el movimiento deseado.

IMG_20170704_182316

Por último, para mí el puño nace del corazón porqué el camino del Wing Chun es al fin y al cabo un camino interior. Cuidado, no quiero con ello negar la utilidad primera y más evidente del Wing Chun: la lucha, el arte marcial, la defensa personal. Pero sin negar esta realidad quiero apuntar a otra más profunda, aquella que te va transformando lentamente, muy lentamente, pero de forma inexorable. El puño sale del corazón, y con cada puño el corazón se va transformando, nuestro carácter se va moldeando: el débil de ánimo se fortalece un poco, y aquel dominado por la ira se va apaciguando otro tanto. La línea central que buscamos en el exterior se va creando también en el interior, un centro que es equilibrio entre opuestos sin llegar a anularlos, si no que es capaz de transitar entre lo suave y lo duro cuando es necesario. Cada año de práctica deja una marca en nuestro interior, como las anillas de los árboles que denotan su edad, así nuestro interior va madurando con el tiempo de práctica.

El puño nace del corazón, y del puño nace un corazón un poco más noble.

Escoge la cantidad donada

Información personal

Total de la donación: 1.00€

Deja un comentario