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Cómo conseguir un K.O. (golpear fuerte, rápido y correctamente)


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El k.o., knockout, es decir la pérdida de consciencia o al menos de las facultades que permitirían a un adversario continuar luchando, se producen siempre como resultado de un traumatismo en un órgano. Bien sea por una conmoción cerebral, o por el daño recibido en una víscera (bazo, hígado), otro órgano (diafragama), articulación (rótula) o músculo (cuádriceps) para conseguir derrotar al adversario necesitamos siempre producirle tal traumatismo.

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Para lograr producir tal lesión en el adversario necesitamos dos cosas: golpearle con la suficiente fuerza y con la suficiente profundidad o recorrido para producir el traumatismo (en el caso del craneoencefálico que el cerebro se vea aplastado momentáneamente en el interior de la cabeza).

Veamos primero pues como lograr un golpe fuerte. La fuerza es igual a la masa por la aceleración, por lo tanto vemos que para conseguir un golpe eficaz tenemos tres maneras de conseguirlo: aumentar la masa, aumentar la aceleración o bien aumentar ambos factores.

Para aumentar la masa podemos por un lado aumentar nuestra masa corporal ganando kilos de peso, evidentemente mejor ganarlos en musculatura puesto que el músculo (sobretodo entrenado de la forma como veremos a continuación) va a permitir aumentar también nuestra velocidad, o bien por el otro implicar al máximo la masa de la que ya disponemos en nuestro golpe. Para ello, y hablando de un golpe de puño, siempre va a haber más masa involucrada cuanto más partes de nuestro cuerpo usemos. Si lanzamos el puño sólo como una extensión de codo, en vez de involucrar también a la articulación del hombro y al desplazamiento de nuestro centro de gravedad mediante un paso, la masa con la que vamos a golpear al adversario va a ser mucho menor. Por lo tanto hacer actuar todo nuestro peso detrás del golpe va a aumentar la fuerza de nuestro golpe.

Para aumentar la velocidad de nuestro golpe tenemos tres opciones: aprender a relajar la musculatura antagonista (es decir la contraria al movimiento que queremos realizar), aumentar la fuerza explosiva o potencia de los músculos que van a realizar el movimiento del golpe, o bien ambas cosas.

Gran parte del entrenamiento técnico del Wing Chun se centra en enseñarnos a estar lo más relajados posibles en el momento de realizar la técnica: cuando lanzamos el puño mantener relajado el bíceps y la musculatura del antebrazo de manera que el tríceps, el pectoral y el deltoides que son los músculos implicados en el golpe no encuentren una resistencia que vencer. Es decir, que no pase como si “aceleramos el coche con el freno de mano medio puesto”. Esto lo conseguimos mediante el entrenamiento de Siu Nim Tao, del chi sao y en general durante todo el entrenamiento (lanzamiento de puños incluido) en el que enfatizamos la tensión solamente en el momento del impacto.

El entrenamiento de la fuerza explosiva de nuestros músculos requiere practicar con pesos o resistencias externas, medias o bajas, realizando movimientos rápidos. Otra posibilidad es realizar ejercicios pliométricos (por ejemplo flexiones -inclinadas si es necesarias- explosivas que nos levanten del suelo). En este sentido el entrenamiento clásico de Wing Chun apenas cubre esta área: golpear el saco de pared dudo que tenga efectos pues nos encontramos con una resistencia fija que bloqua nuestro movimiento y lo convierte en un esfuerzo isométrico. En cambio golpear manoplas o focus, o saco pesado sí puede ayudarnos. Ciertamente solamente encontraremos resistencia al final del movimiento y diría que no puede sustituir totalmente el entrenamiento de fuerza explosiva o pliométrica de la que he hablado, pero sí puede complementarlo y en todo caso siempre sería mejor eso que trabajar solo en el aire (o trabajar puños con un peso en las manos o muñecas que bajo mi punto de vista ayuda poco o nada en ganar potencia en nuestros puños puesto que la fuerza es hacia abajo y no una resistencia contraria al movimiento como la que nos ofrece el saco o los focus). Es interesante añadir aquí que varios estudios apuntan a que se obtiene mejores resultados combinando el trabajo de fuerza máxima o pura (pesos muy elevados con ejecución lenta) con el trabajo de fuerza explosiva.

Al principio hemos dicho que para conseguir el traumatismo que provoque el k.o. necesitamos dos cosas: un golpe potente (ya hemos visto cómo lograrlo) y suficiente recorrido de este golpe en el interior del cuerpo del adversario como para provocar la sacudida. Es por eso que para conseguir el k.o. necesitamos estar a una distancia correcta del adversario (ni tan lejos como para que por muy fuerte que sea el golpe sea solamente superficial, ni tan cerca como para que la musculatura no haya podido acelerar nuestra masa): para eso necesitaremos trabajar la acción-reacción y la movilidad.

Por último mencionar que para que el golpe sea eficaz y eficiente (que toda la masa esté involucrada, que todos los músculos se aceleren en el mismo vector de movimiento, que la absorción del retroceso del impacto sea buena…) deberemos ejecutarlo correctamente desde un punto de vista técnico: también con una buena alineación de la estructura esquelética.